Jose Cano

Sons of Bruguera

0 89
Bruguera-ya-no-es-lo-que-era_Y_El-Gran-Menéndez

Bruguera es el principio y el fin, la madre de todos los tebeos, aunque se llamen tebeos por la principal cabecera de la competencia. Bruguera se comió todo lo comible durante el primer Franquismo, machacó a los rivales, exprimió a sus autores, chantajeó a los distribuidores, inundó los quioscos. Y lo de los quioscos no era ninguna tontería cuando no había tele ni internet, señora. Bruguera es la editorial que parió a Mortadelo, Anacleto, Zipi y Zape, El Capitán Trueno o Superlópez, para que nos entendamos. También a Carpanta, el Gordito Relleno o Sir Tim O’Teo, ¿eh? Vamos, que lo parió todo.

Bruguera mola, pero vista desde ahora. El lenguaje bruguera es un género en sí mismo, y no estoy seguro de si deberían darle un asiento en la Real Academia de la Lengua a Ibáñez, aunque el mérito de verdad lo tuvo la censura, porque en esas barbaridades que les pasaban a Mortadelo o a Carpanta en España no pasaban, así que a las pesetas había que llamarlas piastras y a los guardias, gendarmes. Y para insultar, besugo o mendrugo, por si acaso. ¿Es que nadie piensa en los niños?

Bruguera da para tanto que no hace nada, en 2010, dio para una película y un tebeo. La película fue ‘El Gran Vázquez’, de Oscar Aibar, y el tebeo ‘El invierno del dibujante’, de Paco Roca. La primera era una comedia gamberra pero trágica, y casi absolutamente realista, en la que Santiago Segura encarnaba a Manuel Vázquez, el Gran Vázquez, el creador de Anacleto, las hermanas Gilda y la familia Cebolleta, un estafador y un cara que le colaba a los jefes cada dos por tres la muerte de su padre, al que Carlos Giménez retrató en ‘Los profesionales’ llamándolo Menéndez y que te caía simpático hasta que te robaba la cartera. Hoy en día nadie se acuerda de él, pero cuando Ibáñez empezó a dibujar Mortadelo y Filemón lo llamaban ‘el que dibuja como Vázquez.

‘El invierno del dibujante’, de Paco Roca, es otra cosa. Es un tebeo serio. Es la historia de cómo los cinco grandes de la primera generación de Bruguera, la de los 40, se intentaron independizar con su propia revista, la ‘Tío Vivo’, y sus propios personajes, y la empresa, con tácticas mafiosas, se lo impidió. Eran Cifré, Conti, Giner, Peñarroya y Escobar. Sólo el último, por Carpanta pero sobre todo por Zipi y Zape, es recordado. Cifré hacia el reporter Tribulete y Peñarroya el Gordito Relleno. Y todos tuvieron que volver.

Su experimento se repetiría en los años 80 cuando Bruguera quebrase y los de la segunda y tercera generación –Ibáñez y Jan, el de Superlópez, principalmente– buscasen la independencia igualmente. También volverían a Ediciones B, la heredera de Bruguera. Que siempre les puso negros, siempre. El más famoso negro de Ibáñez, Casanyes, lo contaría pormenorizadamente. Búsquelo, quien no lo conozca. El Mortadelo de Casanyes. Y que flipe un poco. También dibujó este señor los tebeos de Quicky, el conejo del Nesquick. Que estaban muy bien, ojo. Y hay que comer.

En fin, a lo que iba. Pasaos por cualquier quiosco. Igual Batman está o no está, pero una hoja repleta de Mortadelos, eso no falla. Mortadelo forma parte del paisaje. Y también el humor Bruguera, que es la astracanada española de toda la vida, y que está en ‘Aquí no hay quien viva’ cual ‘13 Rue del Percebe’. Pero también era Bruguera ‘La casa de los líos’, de Arturo Fernández, más que nada porque hacía el humor chusquero que ese señor había hecho toda la vida y Bruguera era la versión para niños de aquello.

Y eso que Escobar estaba censuradísimo, porque los castigos a Zipi y Zape en las primeras historietas eran mucho más cafres que el cuarto de los ratones. Porque Escobar era un anarquista peligroso, además. E Ibáñez plagiaba a saco a Franquin, que entonces dibujaba ‘Spirou’ y era el autor de moda en Europa. Y luego Jan y Efepé se pelearon por los derechos del Supergrupo. Etc.

Pero compradle un Mortadelo al niño, leche. Tanto manga ni novela gráfica ni narices.

Viñetas: Menéndez, el Vázquez apócrifo de ‘Los Profesionales’, de Carlos Giménez. y Peñarroya y Escóbar se deprimen en ‘El invierno del dibujante’, de Paco Roca.

Acerca del autor / 

José Cano

José Cano es periodista y le gustan los tebeos.

Escribe una respuesta

Tu dirección de correo no se publicará. Los campos requeridos están resaltados *


*

Celebra tus eventos en…

¡Anúnciate!

MyMadness Agencia

En Mymadness Agencia de Comunicación, tenemos experiencia y muchas ganas de ayudarte, podemos hacerte el desarrollo integral de tu marca, Infórmate de todo lo que podemos hacer por ti.

Contacto

Mándanos un correo y te responderemos con la mayor brevedad posible ¡Gracias! hola@mymadness.es
Granada | Spain