Sensaciones, Teatro

Presumiendo de teatro

0 215
  • La Rous. Una Niña
  • La Güasa. Mobil
  • Titiritrán. Rebelión en el Circo
  • Tresperte. Aquí sobra uno
  • Zen del Sur. Heien

La numerosa participación del teatro granadino en Fetén el próximo febrero es sólo una muestra más de lo bien que las compañías hacen en esta ciudad las cosas. La Rous, Titiritrán Teatro, Tresperté Circo-Teatro y Zen del Sur viajarán a Gijón a esta Feria Europea de las Artes Escénicas para niños y niñas junto a la cordobesa La Güasa Circo Teatro. Son las cinco andaluzas que competirán por méritos propios en un certamen que reúne en total a 70 grupos de siete países.

Que Granada pueda presumir de su significativa representación en esta prestigiosa feria no es ninguna casualidad ni nada nuevo, pero llama muchísimo la atención la comparación con las demás provincias. Rosa Díaz, de La Rous, montó hace 34 años su primera compañía y hace doce se vino a vivir aquí. “Curiosamente en esta ciudad”, explica, “hay muy buena cantera y todo un abanico de compañías que se están dedicando al teatro y que hacemos de todo: desde teatro de calle a teatro circo o teatro de títeres”. Y aunque no todos sus fundadores y miembros sean de aquí, aquí es donde por alguna razón confluye mucho y muy buen teatro.

Pepa Gil, de la cordobesa La Güasa, cree que hay provincias que destacan más que otras en lo teatral por las infraestructuras y oportunidades que cada una ofrece a los creadores, tanto a nivel formativo como a nivel profesional. “Hay provincias en Andalucía yermas de escuelas donde poder formarse y con un escasísimo nivel de oportunidades de poder llevar a cabo una vida profesional como compañía. Esto genera un desplazamiento de los artistas hacia lugares donde poder desarrollarse y mostrar sus trabajos, bien dentro de un circuito institucional o privado, que cuenten con teatros, salas u otro tipo de espacios, y aquí incluimos la flexibilidad, o no, que los diversos ayuntamientos tengan para permitir el uso de la calle como ‘escenario”.

El viaje de todas ellas a Fetén supone para Carlos López, de Zen del Sur, una “merecida recompensa. Los artistas del sector circense y teatral que residen en Granada, por una parte, han ofrecido sus propios espacios de entrenamiento como lugares abiertos al público donde poder participar y conocer sus trabajos artísticos a través de cabarets y cursos”. Y todas, las cinco, han trabajado “muy a fondo en sus producciones artísticas para ofrecer espectáculos con buena calidad y poder conseguir más oportunidades de trabajo, algo que la situación económica y cultural del país ha dificultado”.

Hay quien sigue sin verlo. A pesar de la proporción de compañías residentes en Granada (Laví e Bel, Date Danza, La Rous, LaSal, Remiendo Teatro, La Maquiné, Arena en los Bolsillos, Etcétera, Titiritrán, Tresperté, Zen del Sur…) y de los numerosos premios que ya han conseguido en multitud de certámenes, el apoyo institucional no es suficiente.

El codirector de Titiritrán, Pedro López, explica que es “sorprendente que siendo la ciudad que contiene el mayor número de compañías de calidad en el teatro para la infancia, no reciba el trato adecuado de la administración local y provincial. No ha existido nunca ni existe ahora un plan serio que provenga de estas instituciones”. Por eso, “como consecuencia de este abandono se ha creado Encompañía, una iniciativa privada impulsada por siete compañías granadinas (Da.Te Danza, Histrión, LaSaL, Laví e Bel, Remiendo Teatro, MagoMigue y Titiritrán), que apuestan por poner en marcha un programa estable de artes escénicas en la provincia”.

Subraya Rosa Díaz que “nunca” ha tenido relación con los políticos del ayuntamiento. “Digamos que han dejado todo en manos de una compañía y eso no sé si está favoreciendo o desfavoreciendo al teatro en la ciudad pero lo cierto es que nunca se ponen en contacto con las demás”.

En Córdoba pasa lo mismo. “Al amparo de los recortes el dinero destinado a programación es mínimo; con todo lo que ello implica y las repercusiones negativas que tiene sobre las compañías que tratan de abrirse camino aquí”. Pepa Gil, sin embargo, destaca que todo esto genera una serie de iniciativas desde lo privado y lo autogestionado que “recuperan fórmulas y proponen un encuentro con alternativas muy interesantes”.

Y al margen de apoyos públicos o privados, en Granada y en cualquier otra provincia de Andalucía, la única forma de sobrevivir es la de siempre: “con mucho tesón y echándole horas y horas al trabajo, buscando siempre el equilibrio entre lo que quieres hacer y las posibilidades de llevarlo a cabo, buscando recursos donde se puede y sacándolos de lo que se tiene, siendo polifacéticos, reciclándose… En fin, currando mucho y con grandes dosis de paciencia”.

Todo ese trabajo ha dado como resultado obras como éstas.

LA ROUS. Una Niña

Creada en 2008, La Rous ya ha conseguido premios en Fetén con El Refugio (Mejor Espectáculo y Actriz) y La casa del abuelo (Mejor Espectáculo). En esta edición se subirán al escenario con Una Niña, una obra que surgió a partir de la lectura del libro de Grassa Toro Una Niña, que “cuenta la historia de una familia que tenía tanto de todo que cuando tuvieron una niña la metieron en una botella y la lanzaron al agua”.  Como explica Rosa Díaz, el punto de partida de la historia es bastante surrealista pero a la directora le atrajo la metáfora que contiene: “La botella es lanzada a una piscina que luego vacían, pasando a las tuberías, de ahí al río y de allí al mar, hasta que finalmente la encuentra una mujer que vive en un muelle. La obra plantea una historia durísima de abandono infantil pero también una adopción”.

No es la primera vez que La Rous trata un tema tan duro. Ya habló sobre la muerte y la guerra en las dos anteriores, pero es su fabulosa forma de contar lo que cuenta por lo que la compañía destaca. “Yo creo que es porque juego, que me encanta lo que hago y que disfruto”.

Una Niña es un espectáculo sin palabras en el que Rosa se ayuda de objetos abandonados que aparecen en el mar y los ríos y, sobre todo, de los gestos. Con ellos se expresa en clave de clown, un género que domina bastante bien: “Es un trabajo muy de introspección, de sacar todo de tu propio baúl emocional, y a partir de ahí trabajar. Te afloran muchas cosas duras, tristes o incluso algunas que no te afectan. Va muy metido en tu propio mundo emocional. El trabajo de ponerte sola en un espacio en blanco donde tener que empezar a crear es igual que cuando el escritor se pone delante de una hoja en blanco. Las herramientas que tienes son tu cuerpo, tu corazoncito y tus objetos”.

Rosa no está ni se siente nunca sola en el escenario. De hecho tiene a un equipo de veinte personas alrededor que ella enumera orgullosa: “Un músico; una técnica de luces, Katia; Laura, que es la que me ha hecho el vestuario; Cristina, que es la que manipula y mueve los objetos conmigo; Fanny, que ha hecho el trabajo de dirección; y escenógrafos que llevan conmigo toda la vida, como Carlos; utileros, atrezzistas…; Ariel, que me ayudó en los espectáculos anteriores; Fabián, que se encarga del diseño gráfico. Creo que hay un equipo inmenso de gente que siento siempre están ahí apoyándome”.

Todavía “sigue habiendo”, dice, “demasiada distinción entre teatro para adultos y para niños y es un error gravísimo porque se sigue considerando casi como un género chico el teatro para la infancia, el teatro de títeres o circo y creo que en esos campos ahora mismo se está haciendo incluso mejor teatro que en el teatro de adultos”.

TITIRITRÁN. Rebelión en el Circo

Titiritrán es otra de las compañías granadinas que está haciendo un enorme esfuerzo por el teatro. Además de los festivales internacionales de títeres en los que ha estado y las giras por países como Francia, Polonia, Rusia, Marruecos, Turquía, Túnez, Santo Domingo o Cuba, ha recibido 14 premios a lo largo de su trayectoria. En Fetén consiguió dos con Barbacana, premio al Mejor Espectáculo de Títeres en la edición de 2003, y Nena, a la Mejor Dirección en 2008. Este año esperan que les vaya “tan bien con Rebelión en el Circo”, la obra con la que viajan este año y que han representado en diciembre en el Teatro Alhambra.

La compañía, una de las más reconocidas de esta ciudad dentro del teatro de títeres y de objetos, nació en 1996 de la mano de Maruja Torres y Pedro López.  En sus espectáculos utilizan técnicas mixtas de manipulación de títeres, una cuidada iluminación y un exquisito tratamiento musical.

En Rebelión en el Circo “abrimos las puertas del viejo armario, el armario de siempre, ese lugar donde se guardan prendas, que como las ideas, pensamos pasadas de moda y que con el tiempo vuelven a vivir entre nosotros”. Lo hacen contando la historia de Ossi y sus compañeras de circo, de cómo entre todos logran salir de una situación difícil, provocada por la llegada de un nuevo director que bajo la promesa de salvar al circo de su ruina, impone a los artistas a tareas que sólo benefician su propio interés. La llegada de un nuevo director al circo hace que la esperanza vuelva a los pocos artistas que quedan.

ZEN DEL SUR. Heian

Esta jovencísima compañía de circo contemporáneo que nació en 2011 fundada por Carlos López y Antonio Vargas, actuará después de Fetén en los Teatros del Canal dentro del festival Talent Madrid que ganaron el pasado año. Su objetivo es “emocionar a través de la fusión de diferentes artes”: circo, teatro y mucha danza. “Para emocionar desde el sonido y el movimiento es necesario conocer las herramientas que utiliza un músico, un bailarín, un actor o un acróbata para lograrlo”. Antonio cuenta que su “filosofía de trabajo consiste en aprender y compartir conocimientos entre nosotros e intentar generar una partitura escénica donde la música, el movimiento, la iluminación y la narrativa estén totalmente conectados e intentando conmover y transmitir una misma idea al público. Quizás el hecho de mantener esta filosofía, nuestro carácter polifacético y la capacidad de fusionar con sensibilidad técnicas de circo, danza y música pueden marcar la diferencia respecto a otras creaciones”.

Se puede ver en el espectáculo que llevan a Fetén, titulado Heian. En él consiguen transmitir al público el significado de esta palabra japonesa: paz y tranquilidad “a través de la conexión y el control corporal” de los dos actores-bailarines, “las texturas sonoras” que generan instrumentos como el violonchelo, el piano, percusiones como el Hang, la Kalimba o la calabaza africana, así como la composición musical y calidad de los músicos. Pero sobre todo, la temática que han seleccionado “relacionada con las emociones, las estaciones del año y el equilibrio”.

La historia de esta compañía comenzó con una “pequeña” performance donde Carlos y Antonio pretendían unificar cualidades artísticas como la danza, los equilibrios, las acrobacias y la música. “Lo que comenzó siendo una muestra artística, por pasión a nuestro profesión y la necesidad de conseguir trabajo, terminó convirtiéndose en un proyecto que quisimos enriquecer con música en directo”. Un encuentro casual les llevó a conocer a Marta González, su violonchelista. Poco a poco consiguieron desarrollar un espectáculo y acceder a varios festivales, lo que les condujo a buscar a técnicos de iluminación y sonido. “La consecución de varios premios de artes escénicas nos ayudó en el aspecto económico para la producción y hoy día formamos un gran equipo donde tenemos la oportunidad de compartir ideas y poner todas nuestras cualidades en escena”.

Además de preparar una nueva producción para “dentro de unos años”, con una temática “más alocada, divertida y de crítica social”, Zen del Sur planea ofrecer cursos de danza acrobática y colaborar en el ámbito científico investigando sobre los efectos saludables que puede tener el circo contemporáneo a nivel emocional.

En Granada se les podrá ver el próximo 23 de marzo en el Teatro Isidoro Máiquez de CajaGranada.

TRESPERTÉ. Aquí sobra uno

Para Tresperté ha sido toda una sorpresa su presencia en Fetén. Aquí sobra uno se estrenó como “algo muy pequeñito” en la calle hace más de dos años y allí fue donde empezó a hacerse grande. Como recuerda Paco Caravaca, la calle fue su particular laboratorio hasta que hicieron el estreno oficial del espectáculo y a partir de entonces los premios les animaron a continuar. En verano de 2011 consiguieron el reconocimiento del público ganando el primer premio en el festival Tafalla va de calle de Navarra en la modalidad de grupo y en 2013 realizaron una residencia artística en La nave del duende de Cáceres.

Tres acróbatas, una antigua radio y una buena dosis de humor son los protagonistas de Aquí sobra uno, un interesante triángulo de malabares y equilibrismos imposibles bajo la carpa de un circo tradicional pero con el actual lenguaje del circo, un lenguaje que a juicio de Caravaca hay que “dignificar”, igual que el trabajo de los artistas en la calle: “No me parece bien presentarte en la calle con cualquier cosa porque es un oficio antiquísimo que hay que respetar, pero por otro lado tampoco creo que se le deban cerrar las puertas a nadie porque supuestamente la calle es de todos”.

LA GÜASA. Mobil

El inicio de esta compañía surge en Japón, donde se conocen Pepa Gil y José Luis Ruiz que, juntos, deciden montar en 2005 La Güasa, con el propósito de recuperar “la calle como espacio escénico y la comunicación directa con el público”. Símbolo de esta finalidad son sus espectáculos Ni contigo ni sin ti y Mobil. En Mobil cuentan la historia de un hombre sencillo y una máquina compleja. “Es una obra unipersonal y sin texto, donde la escenografía, llena de diferentes mecanismos que reaccionan en cadena, se convierte en un miembro más, siendo parte viva y activa del espectáculo,  generando diferentes sonidos y ritmos y creando un ambiente de expectación entre el público, además de múltiples y diversas situaciones en la escena”.

El lenguaje circense de La Güasa vino dado por la puesta en común de las diversas disciplinas artísticas de las que venían sus dos fundadores. “Hay que tener en cuenta que nos juntamos un malabarista con una actriz-cantante, y con esos ingredientes hicimos el perol (muy cordobés). De modo que resultó muy natural y cómoda la mezcla de lenguajes, que tuvieron como resultado un primer espectáculo titulado Ni contigo ni sin ti. Donde sí hubo en aquel momento una elección muy consciente fue en querer hacer circo-teatro de calle y, aun cuando los espectáculos se adaptan también a sala (de hecho Mobil está más proyectado a este tipo de espacio), esa elección de la calle como ‘escenario’ sigue y seguirá presente en nuestros proyectos”.

Acerca del autor / 

Manuela de la Corte

Periodista y maniática de ‘alguna’ música que puedo escuchar hasta cansarme. Me encantan las estrellas (las de verdad y las que se les parecen bastante), ‘Rayuela’ y el azul eléctrico.

Escribe una respuesta

Tu dirección de correo no se publicará. Los campos requeridos están resaltados *


*

Celebra tus eventos en…

¡Anúnciate!

MyMadness Agencia

En Mymadness Agencia de Comunicación, tenemos experiencia y muchas ganas de ayudarte, podemos hacerte el desarrollo integral de tu marca, Infórmate de todo lo que podemos hacer por ti.

Contacto

Mándanos un correo y te responderemos con la mayor brevedad posible ¡Gracias! hola@mymadness.es
Granada | Spain